
Muchos ciudadanos actualmente se están preguntando, el IRPH qué es. Sin duda se preguntan el IRPH qué es, porque en los últimos años cada vez con más intensidad está aparenciendo en los medios de comunicación. El IRPH es un índice hipotecario, que se publica mensualmente por el Banco de España, y sirve como referencia para algunas hipotecas que se comercializaron con este índice. Sirve para calcular cuanto se pagará en la cuota mensual de la hipoteca al IRPH. Si quieres saber más sobre qué es IRPH, haz clic en este enlace IRPH que es . Si quieres conocer todo sobre el IRPH aquí lo puedes encontrar.
Anteriormente existían tres variantes del IRPH: IRPH Cajas, IRPH Bancos e IRPH Entidades. Los dos primeros desaparecieron en 2013 y se quedó el IRPH Entidades. En la presente web presentamos información de todos los índices y especialmente gráficos y datos actualizados del IRPH Entidades a lo largo del calendario. Dispones de muchas calculadoras de hipoteca para hacer cálculos y dispones de un foro IRPH para escribir sobre el IRPH Entidades o sobre cualquier tema relacionado con la hipoteca.
El TJUE en su sentencia sobre el caso IRPH ha dictaminado a favor del cliente, por lo que reclamar IRPH es posible.
Las hipotecas, las calculadoras simuladores de hipotecas, los índices hipotecarios IRPH y Euríbor y la economía en general, son los temas centrales de la presente web.
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IRPH Actualidad 2026: último dato, evolución y novedades
El IRPH continúa siendo en 2026 uno de los principales índices de referencia para las personas que tienen una hipoteca vinculada a este indicador. En esta página recopilamos el último valor oficial publicado, su evolución durante los últimos meses y las principales novedades judiciales relacionadas con las hipotecas referenciadas al IRPH.
El IRPH de Entidades es el tipo medio de los préstamos hipotecarios a más de tres años para adquisición de vivienda libre concedidos por las entidades de crédito en España. Es uno de los tipos oficiales de referencia del mercado hipotecario y el Banco de España publica mensualmente su valor.

El último valor oficial disponible en el momento de actualizar esta página corresponde a junio de 2026 y se sitúa en el 3,049%. El Banco de España publicó este dato el 17 de julio de 2026 y el valor fue recogido posteriormente en el Boletín Oficial del Estado.
El IRPH de junio supone un incremento de 0,063 puntos porcentuales respecto al 2,986% registrado en mayo de 2026. El dato correspondiente a julio de 2026 todavía no estaba publicado a 12 de agosto de 2026. Según el calendario oficial del Banco de España, su publicación está prevista para el 19 de agosto de 2026.
La evolución del IRPH durante 2025 mostró una importante reducción respecto a los niveles registrados en 2024. En septiembre de 2025 alcanzó un valor de 2,695%, el nivel más bajo de la serie reciente. A partir de octubre comenzó una recuperación que se ha prolongado durante los primeros meses de 2026.
Los últimos valores publicados han sido:
- Junio 2025: 2,802%.
- Julio 2025: 2,748%.
- Agosto 2025: 2,791%.
- Septiembre 2025: 2,695%.
- Octubre 2025: 2,796%.
- Noviembre 2025: 2,807%.
- Diciembre 2025: 2,788%.
- Enero 2026: 2,762%.
- Febrero 2026: 2,819%.
- Marzo 2026: 2,840%.
- Abril 2026: 2,882%.
- Mayo 2026: 2,986%.
- Junio 2026: 3,049%.
Entre septiembre de 2025 y junio de 2026 el IRPH ha aumentado 0,354 puntos porcentuales, pasando del 2,695% al 3,049%. Por tanto, aunque el índice se encuentra por debajo de los niveles registrados durante buena parte de 2024, en los últimos meses se ha producido un repunte.
La evolución del índice no es la única cuestión de interés para los hipotecados. Durante 2026 continúa abierta la batalla judicial sobre la transparencia y la posible abusividad de las cláusulas que referencian los préstamos al IRPH.
La jurisprudencia actual no establece que todas las hipotecas con IRPH sean automáticamente abusivas ni que todas tengan que recibir la misma solución. El análisis depende de las circunstancias concretas de cada contrato y de la información que recibió el consumidor en el momento de contratar.
En noviembre de 2025, el Tribunal Supremo dictó sus primeras sentencias sobre el IRPH después de los últimos pronunciamientos del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En las sentencias 1590/2025 y 1591/2025, el Tribunal Supremo señaló que no existe una solución única para todos los contratos y estableció parámetros orientativos para realizar el control de transparencia y, en su caso, el control de abusividad.
El Supremo distingue entre ambos controles: primero debe analizarse si la cláusula supera las exigencias de transparencia y, si no las supera, debe examinarse si existe un desequilibrio importante en perjuicio del consumidor que permita considerar abusiva la cláusula.
En enero de 2026, el Tribunal Supremo volvió a pronunciarse sobre el IRPH. La sentencia 73/2026, de 14 de enero, reitera la jurisprudencia de la Sala y la doctrina de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 13 de julio de 2023 y 12 de diciembre de 2024.
Una de las resoluciones europeas fundamentales sigue siendo la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de diciembre de 2024, asunto C-300/23. El TJUE analizó cuestiones relacionadas con la transparencia de una cláusula hipotecaria referenciada al IRPH y con la valoración de su posible carácter abusivo.
La sentencia europea no declaró que todas las cláusulas IRPH fueran abusivas. Estableció criterios que deben tenerse en cuenta por los tribunales nacionales al valorar la transparencia y, posteriormente, la posible existencia de un desequilibrio importante entre las partes.
Entre las cuestiones que deben valorarse se encuentran las circunstancias de la contratación, la información facilitada al consumidor y los elementos que permitían conocer el funcionamiento y las consecuencias económicas de la cláusula.
Durante 2026 el IRPH ha vuelto a llegar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. En julio se conoció que la magistrada Eva Cerón Ripoll, del Tribunal de Instancia de Donostia, había elevado una nueva cuestión prejudicial relacionada con las cláusulas IRPH.
El auto plantea 13 cuestiones prejudiciales sobre distintos aspectos de la transparencia y del posible carácter abusivo de estas cláusulas. Las preguntas parten de las dudas planteadas en el procedimiento nacional y cuestionan, entre otras cuestiones, la compatibilidad de determinados criterios utilizados por el Tribunal Supremo con la jurisprudencia europea.
Esta nueva cuestión prejudicial no significa que el TJUE haya declarado abusivo el IRPH ni permite anticipar cuál será la respuesta del Tribunal europeo. Su importancia reside en que vuelve a plantear ante Luxemburgo cuestiones relevantes sobre la interpretación del Derecho europeo en los contratos hipotecarios referenciados al IRPH.
Otra de las noticias relevantes de 2026 es la sentencia 244/2026 de la Audiencia Nacional, de 29 de abril de 2026, dictada en el recurso presentado por Ibercaja Banco contra una sanción del Banco de España.
La sanción, de 5 millones de euros, estaba relacionada con la remisión inexacta al Banco de España de información correspondiente al estado 2172, utilizado en la elaboración del IRPH de entidades. La Audiencia Nacional desestimó el recurso de Ibercaja y confirmó la resolución recurrida.
La sentencia señala que la información remitida por la entidad presentaba incumplimientos relacionados tanto con los criterios de selección de determinadas operaciones como con información relativa al cálculo del IRPH de las operaciones incluidas. El caso se refiere a información correspondiente al periodo comprendido entre noviembre de 2019 y enero de 2020.
Esta resolución debe interpretarse con precisión: confirma una sanción por la remisión inexacta de información al Banco de España y no significa que todas las hipotecas referenciadas al IRPH sean incorrectas, manipuladas o abusivas.
Las personas que tengan una hipoteca referenciada al IRPH pueden empezar por comprobar qué índice aparece exactamente en su escritura y cuáles eran las condiciones del préstamo en el momento de su contratación.
También es importante conservar la escritura, la documentación precontractual que se tenga disponible, las condiciones financieras, los recibos y, cuando sea posible, el cuadro de amortización. Esta documentación puede ser necesaria para analizar cómo se contrató la hipoteca y qué información recibió el consumidor.
La jurisprudencia actual hace especialmente importante estudiar cada contrato de manera individual. Tener una hipoteca referenciada al IRPH no significa por sí solo que la cláusula sea abusiva, pero tampoco impide que pueda existir un problema de transparencia o abusividad que deba ser analizado judicialmente.
El IRPH y el Euríbor son índices diferentes y se calculan de manera distinta. Por eso, comparar únicamente sus valores mensuales no permite determinar por sí mismo si una cláusula hipotecaria es transparente o abusiva.
En los procedimientos judiciales relacionados con el IRPH pueden tener importancia tanto la información proporcionada al consumidor como las características concretas del préstamo, el contenido de la cláusula y las circunstancias de la contratación.
El próximo dato oficial será el correspondiente a julio de 2026. El calendario de difusión del Banco de España establece el 19 de agosto de 2026 como fecha de publicación del dato de julio.
Posteriormente, el dato correspondiente a agosto de 2026 está previsto para el 17 de septiembre de 2026. En esta página iremos actualizando los valores a medida que sean publicados oficialmente.
El IRPH continúa siendo una cuestión de actualidad tanto por la evolución mensual del índice como por la situación judicial de las hipotecas referenciadas a esta referencia. Durante 2026 será especialmente importante seguir la publicación de los nuevos valores oficiales, las resoluciones de los tribunales españoles y la evolución de las cuestiones prejudiciales planteadas ante el TJUE.
Última actualización: 12 de agosto de 2026.
Fuentes principales: Banco de España, Boletín Oficial del Estado, Tribunal de Justicia de la Unión Europea y Poder Judicial.
Transparencia financiera: qué debes revisar antes de contratar un crédito
Cuando vas a contratar un crédito, una hipoteca o cualquier otro producto financiero, hay algo que deberías tener claro antes de firmar: entender exactamente qué estás aceptando. Parece algo evidente, pero muchas personas terminan teniendo problemas económicos porque aceptaron unas condiciones que realmente no comprendían del todo.
En muchas ocasiones, el problema no está únicamente en el producto financiero, sino en la falta de información clara o en no dedicar suficiente tiempo a revisar el contrato. Aspectos como los intereses, las comisiones o las consecuencias de un retraso pueden pasar desapercibidos y acabar suponiendo un coste mucho mayor del esperado.
Por eso es importante que, antes de aceptar cualquier financiación, puedas comparar opciones, revisar las condiciones con calma y entender cuál será el coste real de la operación. La transparencia financiera no debería ser solo una obligación legal, sino una forma de ayudarte a tomar decisiones más responsables.
En los últimos años, cuestiones relacionadas con las hipotecas y el IRPH han demostrado hasta qué punto es importante que el consumidor entienda realmente lo que firma. Muchas reclamaciones aparecieron precisamente porque los usuarios no comprendían cómo funcionaban determinados elementos de su préstamo.
Aunque una hipoteca y un crédito digital son productos muy diferentes, ambos tienen algo en común: antes de contratar necesitas saber cuánto dinero terminarás devolviendo, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones.
Actualmente, muchos créditos online pueden contratarse en apenas unos minutos desde el móvil o el ordenador. Esa rapidez puede resultar cómoda, pero también aumenta el riesgo de aceptar condiciones sin haberlas revisado con suficiente atención.
La facilidad para contratar no debería sustituir nunca a la comprensión del contrato. Entender bien las condiciones sigue siendo igual de importante tanto en productos bancarios tradicionales como en la financiación digital.

Antes de aceptar cualquier crédito, conviene revisar varios puntos básicos que te ayudarán a entender el coste real de la financiación y las obligaciones que asumirás:
- El importe solicitado: Debes comprobar cuánto dinero vas a recibir realmente y si esa cantidad coincide exactamente con lo que necesitas.
- El importe total a devolver: Este dato es uno de los más importantes, ya que muestra cuánto terminarás pagando en total una vez incluidos intereses y posibles gastos adicionales.
- La TAE: La Tasa Anual Equivalente sirve para comparar diferentes ofertas de financiación porque incluye gran parte de los costes asociados al crédito.
- Los intereses aplicados: Es importante entender qué porcentaje se aplicará sobre el dinero prestado y cómo influirá eso en las cuotas.
- Las comisiones: Algunos créditos incluyen gastos de apertura, gestión u otros costes adicionales que conviene conocer antes de contratar.
- El plazo de devolución: Debes tener claro cuánto tiempo tendrás para devolver el dinero y si las cuotas encajan realmente en tu situación económica.
- El calendario de pagos: Revisar cuándo tendrás que pagar cada cuota puede ayudarte a evitar retrasos y problemas futuros.
- Las penalizaciones por retraso: Es importante conocer qué ocurre si un pago se retrasa y qué costes adicionales podrían aplicarse.
- Las consecuencias del impago: Algunos contratos contemplan intereses de demora, reclamaciones o incluso la inclusión en registros de morosidad.
- Tu derecho a recibir información clara antes de contratar: Como consumidor, tienes derecho a entender las condiciones antes de aceptar cualquier producto financiero.
Uno de los errores más habituales es fijarse únicamente en la rapidez o en la cuota mensual sin analizar el coste total del crédito. Sin embargo, una pequeña diferencia en intereses o comisiones puede terminar suponiendo bastante dinero con el paso del tiempo.
Por eso, dedicar unos minutos a revisar todas las condiciones antes de firmar puede ayudarte a evitar problemas y tomar una decisión mucho más consciente.
La necesidad de transparencia no debería limitarse únicamente a hipotecas o préstamos de gran cuantía. También resulta importante en productos financieros digitales de menor importe, especialmente porque suelen contratarse de forma rápida y sencilla.
Desde Finjet, compañía del sector del crédito online, recuerdan que la transparencia debe aplicarse también a este tipo de operaciones, permitiendo que el usuario entienda con claridad cuánto devolverá, cuándo deberá hacerlo y qué obligaciones asume antes de contratar.
“La confianza en el crédito digital empieza antes de contratar: cuando el usuario puede identificar de forma sencilla el coste total, el plazo y las consecuencias de no cumplir con la devolución”, explica Antón Amman, director de Marketing y Comunicación de Finjet.
Contar con información clara desde el principio no solo facilita comparar distintas opciones, sino que también ayuda a evitar decisiones impulsivas motivadas únicamente por la rapidez de aprobación.
Antes de contratar cualquier financiación, hay algunas señales que deberían hacerte detenerte y revisar la operación con más calma:
- No entender el coste total del crédito: Si no tienes claro cuánto acabarás pagando realmente, es mejor no contratar todavía.
- Fijarte únicamente en la rapidez: Que un crédito pueda conseguirse en pocos minutos no significa automáticamente que sea la mejor opción.
- Desconocer las consecuencias del impago: Antes de firmar, deberías saber exactamente qué ocurrirá si no puedes pagar una cuota a tiempo.
- Pedir un préstamo para pagar otra deuda anterior: Esto puede generar una situación de endeudamiento cada vez más difícil de controlar.
- No tener clara la fecha de devolución: Es importante saber si podrás asumir las cuotas dentro de tus ingresos habituales.
- Aceptar condiciones sin leer la información previa: Firmar sin revisar el contrato sigue siendo uno de los errores más frecuentes.
Si aparece cualquiera de estas dudas, lo más recomendable es detenerse y revisar toda la documentación antes de continuar con la contratación.
La transparencia financiera no consiste únicamente en entregar documentos al consumidor. Lo realmente importante es que puedas entender de forma sencilla el compromiso económico que estás asumiendo antes de firmar.
En un mercado financiero cada vez más digital, disponer de información clara resulta fundamental para tomar decisiones responsables y evitar contrataciones precipitadas.
Además, una mayor claridad beneficia tanto al consumidor como al propio sector financiero, ya que ayuda a generar más confianza y reduce muchos conflictos derivados de contratos poco comprendidos.
Si quieres ampliar información sobre transparencia bancaria y derechos del consumidor financiero, puedes consultar recursos oficiales como el Banco de España, el Portal del Cliente Bancario o la CNMV.

Seguro de hogar: qué mirar en la letra pequeña
Cuando contratas un seguro de hogar lo haces pensando en una idea muy sencilla: que, si pasa algo en casa, alguien responda. Sin embargo, muchos problemas aparecen cuando llega el momento de usar la póliza y descubres que no todo funciona como imaginabas. La razón suele estar en la letra pequeña, ese conjunto de condiciones que casi nadie lee con calma.
Entender bien estas condiciones es clave para evitar malentendidos y reclamaciones frustradas. Por eso es importante contar con aseguradoras que expliquen de forma clara qué cubre la póliza y en qué casos pueden existir limitaciones. Compañías con trayectoria y enfoque en el asegurado, como Unión Alcoyana, facilitan esta comprensión al ofrecer contratos pensados para que el cliente sepa desde el principio a qué atenerse.
Tanto si estás comparando seguros de hogar como si ya tienes uno contratado, revisar la letra pequeña con atención te ayudará a saber exactamente qué cubre tu póliza, qué no y qué se espera de ti como asegurado.
Las exclusiones indican en qué casos el seguro no se hace cargo del siniestro. Es uno de los puntos más importantes del contrato y, paradójicamente, uno de los menos leídos. Muchos asegurados dan por hecho que determinados daños están cubiertos, cuando en realidad la póliza los deja fuera de forma bastante clara.
Es habitual que queden excluidos los daños provocados por falta de mantenimiento, humedades que aparecen poco a poco o filtraciones que llevan tiempo sin solucionarse. También suelen quedar fuera los problemas derivados de reformas mal hechas o instalaciones defectuosas.
En el caso de los robos, conviene prestar especial atención. En muchas pólizas, si no hay señales evidentes de fuerza en accesos como puertas o ventanas, el siniestro puede considerarse hurto y no estar cubierto. Son detalles pequeños, pero con consecuencias importantes.

Que un daño esté cubierto no significa automáticamente que vaya a indemnizarse al cien por cien. Los seguros de hogar establecen un capital máximo para el continente y para el contenido, y esos importes deberían ajustarse lo mejor posible a la realidad de la vivienda.
Un error bastante común es asegurar la casa por debajo de su valor real de reconstrucción o declarar un contenido inferior al que realmente hay en el hogar. En caso de siniestro grave, esto puede traducirse en una indemnización mucho menor de lo esperado.
Además, algunos bienes tienen límites específicos: joyas, relojes, dispositivos electrónicos o dinero en efectivo suelen tener topes concretos. Conviene conocerlos para no pensar que todo está cubierto cuando en realidad no lo está del todo.
La franquicia es la parte del daño que asumes tú. Es decir, una cantidad que se descuenta de la indemnización en cada siniestro. Aceptar una franquicia alta suele abaratar la prima, pero también puede reducir mucho la utilidad real del seguro.
En la práctica, esto significa que ciertos daños habituales pueden no compensar su declaración porque el coste corre casi íntegramente de tu bolsillo. Por eso, es importante valorar este punto pensando en el uso real que harás del seguro.
El seguro no solo establece derechos, también impone obligaciones. Es importante declarar correctamente las características de la vivienda, su uso y comunicar cualquier cambio relevante que se produzca con el tiempo.
Situaciones como alquilar la vivienda, dejarla deshabitada durante largos periodos o realizar reformas importantes deberían notificarse a la aseguradora. No hacerlo puede generar problemas si más adelante necesitas recurrir a la póliza.
Además, cuando ocurre un siniestro, se espera que actúes con sentido común: evitar que el daño vaya a más y facilitar toda la información necesaria durante la tramitación.
La letra pequeña también detalla qué hacer cuando ocurre un siniestro y en qué plazos. Normalmente, la comunicación del daño debe realizarse en pocos días desde que se tiene conocimiento del mismo.
También se establecen plazos para aportar documentación, presupuestos o permitir la visita del perito. No cumplir estos tiempos puede complicar la reclamación, incluso cuando el daño está cubierto.
Conocer de antemano este procedimiento ayuda a actuar con tranquilidad y evita errores que pueden jugar en contra del asegurado.
En definitiva, leer la letra pequeña de un seguro de hogar es una forma sencilla de protegerte mejor. Entender bien la póliza, saber qué cubre y qué no, y conocer tus obligaciones hace que el seguro funcione como esperas cuando realmente lo necesitas.
Comenta perez de Valencia
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Viernes, 12 Junio 2026 | 08:15:21 AMResponde Jose de Puebla de Vícar
Sábado, 18 Julio 2026 | 11:29:53 AMComenta LOBO SOLITARIO de Madrid
Jueves, 04 Junio 2026 | 04:35:11 PM